Seguimos camino dirección al Valle de los Templos, que es probablemente el lugar de mayor concentración de restos arqueológicos de Sicilia. El trayecto para nosotros ha sido tranquilo y de preciosos paisajes; para Thorsten y Beast, algo más complicado por el tema de las carreteras. Hemos madrugado y salido temprano porque ya empieza a apretar el calor, y T y Beast prefieren acabar la ruta antes de empezar a achicharrarse. Los trajes de moto, una vez eliminadas las capas internas para el frío, siguen siendo demasiado calurosos por las protecciones que llevan y, cuando se levanta el día, acaban pesando mucho. El lugar de pernocta de hoy es un camping a apenas dos kilómetros del Valle de los Templos. Teníamos pensado quedarnos dos días, pero como hemos llegado temprano y hecho las visitas pertinentes, mañana seguiremos camino hacia la costa donde no haya tanto que ver.
Una vez instalados hemos cogido un autobús que iba directo al complejo arqueológico, que es enorme; menos mal que íbamos con ganas. El Valle de los Templos, de lejos, es una concatenación de templos, valga la redundancia, que se presentan ante ti con un color amarillento que contrasta de forma drástica con el verde de la vegetación de los campos que lo rodean. La mayoría de ellos son de la época de mayor esplendor de la Grecia antigua, pero cuando te adentras un poco más en ese paseo sin fin te encuentras con toda una ciudad, o lo que queda de ella, originariamente helenística y modificada durante la época romana.
Paseando por lo que queda de aquellas civilizaciones te encuentras las ruinas de las domus, donde todavía quedan pinturas murales y pavimentos de mosaicos bicolores, blanco y negro, o policromos, con motivos geométricos, vegetales y zoomorfos, en las que en su día fueron las casas más pudientes. Te encuentras además con los restos de lo que fue el lugar de reunión de los ciudadanos libres de la ciudad griega, del que todavía se conserva la zona en la que se acomodaban los participantes. La porción destinada a los oradores ha desaparecido. Sobre estos restos se construyó con el tiempo una capilla dedicada a la Virgen.
Civilizaciones construidas unas encima de otras, pero siempre dejando un resquicio de lo que anteriormente había y que resultan impresionantes porque, a pesar del tiempo pasado, todavía se pueden adivinar los rastros dejados por los que se quedaron diluidos en el tiempo. El paseo, entre viejos olivos, nos ha llevado hasta el Templo de la Concordia, el primero de los muchos que hay en el circuito. Es por excelencia el que más destaca en el Valle y uno de los mejor conservados de la antigüedad griega, junto al Templo de Poseidón en Paestum y el de Hefesto en Atenas. Se conserva, según lo que hemos leído, porque en el año 597 fue reconvertido en iglesia cristiana después de una serie de modificaciones.
A sus pies se encuentra el Ícaro caído, acostado de lado al frente de la fachada principal, muy bien dotado por cierto, y que representa al joven, hijo de Dédalo, que voló demasiado cerca del sol y acabó perdiendo las alas hechas de cera por el calor del mismo, cayendo en el que se denominó el Mar de Icario, donde murió.
El Templo de Juno, Hera para los griegos, se encuentra en el punto más elevado del circuito y es a nuestros ojos paganos como el de la Concordia, pero peor conservado. A la hora que hemos llegado y recorridos ya unos diez kilómetros andando, no estábamos en disposición de apreciarlo demasiado, aunque tiene una historia también apasionante que no os voy a contar para no aburriros. La vuelta a casa la hemos hecho andando. No eran más de dos kilómetros, pero nos ha costado un mundo porque tras la visita estábamos ya agotados. Menuda paliza la visita. La conclusión de hoy es que nos gustan las piedras, pero en su justa medida. La visita de hoy nos ha servido para leer un poco más sobre la historia antigua, que cuando le dedicas tiempo en casa resulta fascinante. Si además la comentas con otra gente que la ha hecho, descubres un montón de cosas nuevas en las que no has caído durante la visita. No es que nos hayamos puesto de acuerdo, pero al seguir la misma ruta nos vamos encontrando con gente con la que hemos coincidido en otros campings. Para cenar, una ensalada de pasta y poco más. Estábamos los dos agotados después del paseo. Buenas noches… Os sigo contando 😘
Hoy directos a la villa de San Giovanni para coger otro ferri dirección Sicilia. Atravesando el estrecho de Mesina. La última vez que estuve por estas latitudes el Etna estaba en plena erupción en un crucero camino de Grecia.
Esta mañana hemos puesto rumbo al principado en moto para una pequeña visita. Si os soy sincera, hemos ido solo para comprar un adhesivo para Beast y para poder apuntarnos el país a la lista.
Martes, 5 de mayo de 2026 – 26º día Camping Limnopoula (Ioannina) Ioannina ha resultado al final todo un descubrimiento . Ayer nos quedamos super sorprendidos al ver lo que escondía la ciudad y de vuelta a casa estuve investigando un poco.
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